La historia del láser

plegado de metales

La historia del láser ha marcado un antes y un después en múltiples sectores, desde la investigación científica hasta la industria metalúrgica. Su evolución técnica ha permitido pasar de un avance teórico a una herramienta capaz de cortar, soldar y transformar materiales con una precisión extraordinaria.

En este artículo repasamos los hitos más importantes en el desarrollo del láser y cómo esta tecnología ha terminado ocupando un lugar clave en los procesos industriales actuales.

Para entender mejor su funcionamiento, puedes consultar este artículo sobre cómo funciona un láser. ¿Buscas esta información en francés? Puedes consultar la versión francesa de este artículo.

Inicios del láser

La invención del láser comienza con Albert Einstein en el año de 1917. Este científico predijo el fenómeno de la “emisión estimulada”, teoría en la cual se fundamentan estos equipos. El término emisión estimulada describe el proceso a través del cual un fotón que entra con una frecuencia determinada, interacciona con un electrón excitado, cayendo a un nivel más bajo de energía. Con esto se crea un fotón nuevo, con polarización, fase, frecuencia, y dirección de desplazamiento iguales a la de los fotones de la onda incidente. 

Posteriormente, en 1939, el científico Valentin Fabrikant formuló la teoría propuesta por Einstein para amplificar la radiación. Años más tarde, específicamente en 1950, el físico Charles Townes, puso en práctica la teoría propuesta por sus colegas, lo que le valió un Premio Nobel años más tarde, gracias a esta investigación de vanguardia. 

Comienzo de la década de los 60

Para el año de 1959, Gordon Gould propuso la emisión estimulada para amplificar la luz. Es quien introduce la palabra LÁSER, acrónimo de “amplificación de luz por emisión estimulada de radiación” para describir un resonador óptico capaz de generar luz de manera coherente. 

Luego, en el año de 1960, Theodore Maiman construye el primer prototipo de un láser en Hughes Research Laboratories en Malibu, en el estado de California. Se trataba de un láser que emplea como un medio activo de rubí sintético, el cual generaba una longitud de onda de 694,3 nm (color rojo profundo). El primer uso de este láser de rubí fue en el ámbito militar y en la actualidad se emplea para realizar orificios en materiales de gran dureza como el diamante, gracias a que tiene una alta potencia. 

En 1963, Kumar Patel crea el láser de dióxido de carbono, el cual tiene un coste mucho más bajo, además de presentar mayor eficacia que el láser de rubí.  Es por esto que desde su creación ha sido el tipo de láser más usado a nivel industrial.

Para el año de 1966 los láseres se volvieron coloridos. Para esa época era posible seleccionar la longitud de onda del láser, gracias al desarrollo del láser colorante. Todo esto dentro del espectro de colorantes fluorescentes. Este tipo de equipo se emplea desde entonces, sobre todo en espectroscopia.  

Década de los 70

Los avances en los láseres de dióxido de carbono y los en los nuevos tipos de láseres, dieron pie para desarrollar las primeras aplicaciones de maquinado láser. La empresa Laser-Work A.G. desarrolló en el año 1975 un láser de dos ejes usado principalmente por fabricantes de automóviles y aviones para cortar y soldar metales. 

Láseres en los años 80

Máquina de corte láser años 80

En la década de los 80 se dio inicio a la era del procesamiento de materiales a través del láser.  De hecho, no solo se empleaban para cortar y soldar metales, también se logró el procesamiento de otros materiales tales como el plástico, la espuma y el hule. 

Desde el comienzo de esta época, los diodos láser combinados con la transmisión de fibra de vidrio dieron paso a la creación de la llamada tecnología fotónica. Se trata de una tecnología idónea, la cual garantiza velocidades de transmisión de información altas. 

Finales de la década de los 90

Ya para finales de los 90, específicamente para 1998, se desarrollaron láseres de un tamaño menor que la longitud de onda que emiten. Gracias a esto, los nano láseres se han empleado en múltiples aplicaciones que van desde procesamiento de datos, hasta la trasmisión de señales ópticas.  

Aplicaciones del láser en la actualidad 

Hoy en día, una de las aplicaciones más importantes del láser es en el sector salud, donde diversas ramas de la medicina emplean este equipo para eliminar tejido. Tal es el caso de la dermatología, donde se quita la lesión de la piel sin afectar el tejido sano.  También es usado en la termoterapia para eliminar tejido tumoral, además de emplearse para tratar venas varicosas, para unir la retina desprendible o en el campo de la cosmética para eliminar tatuajes viejos y para depilación permanente. 

Otra de las aplicaciones de los láseres es en la espectrometría de masas. Aquí se emplean con el fin de excitar estados atómicos moleculares más altos, o también para realizar estudios a la atmósfera.  Mientras que, en el sector industrial, la tecnología láser es usada para marcar, soldar o cortar metales. Estos equipos ofrecen mayor precisión y, por tanto, al hacer cortes en geometrías complejas se obtienen excelentes resultados, a diferencia de técnicas como el fresado o torneado, donde esta tarea es mucho más complicada.

Historia del láser: del CO2 a la fibra

¿Qué cambia hoy en la industria de la chapa gracias al láser?

Más allá de su evolución tecnológica, el láser ha transformado de forma directa los procesos industriales en la chapa metálica. Hoy permite trabajar con una precisión muy elevada, reducir los tiempos de producción y adaptarse a diferentes materiales como acero, aluminio o latón.

En la práctica, esto se traduce en cortes más limpios, menor necesidad de acabado posterior y una mayor flexibilidad en la fabricación de piezas complejas. La integración con herramientas de diseño CAD/CAM y técnicas como el nesting optimiza el uso del material y mejora la eficiencia global del proceso.

Qué aporta hoy el láser en la industria de la chapa

En el ámbito industrial, la evolución del láser ha mejorado de forma notable la precisión de corte, la repetibilidad y la capacidad de trabajar geometrías complejas en distintos materiales. Esto permite optimizar tiempos de producción, reducir operaciones posteriores de acabado y adaptarse con mayor flexibilidad a las exigencias de cada proyecto.

Además, la combinación del corte por láser con herramientas de diseño CAD/CAM y técnicas de aprovechamiento de material como el nesting ha contribuido a hacer los procesos más eficientes y competitivos en la fabricación metálica.

Además, el uso de distintos gases de asistencia (como oxígeno, nitrógeno o aire) permite ajustar la calidad del corte según las necesidades del proyecto, logrando un equilibrio entre velocidad, precisión y coste.

La evolución del láser ha transformado por completo numerosos procesos industriales, especialmente en ámbitos donde la precisión, la rapidez y la calidad de acabado marcan la diferencia. Lo que comenzó como un avance científico se ha convertido en una tecnología clave para el trabajo del metal y la fabricación de piezas complejas.

Si quieres descubrir cómo aplicamos hoy esta tecnología en proyectos reales, te invitamos a conocer nuestro servicio de corte por láser. Y si tienes un proyecto en mente, estaremos encantados de ayudarte a encontrar la solución más adecuada.

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