¿Qué es el troquelado? Definición y aplicaciones

que es troquelado

¿Qué es el troquelado? El troquelado se trata de un método empleado para hacer cortes o grietas en diversos tipos de materiales de manera irregular y así crear diseños que se pueden utilizar para múltiples fines. Con el fin de dar a conocer esta técnica tan versátil, hemos preparado este artículo que te ayudará a informarte sobre cómo se lleva a cabo y cuáles son sus aplicaciones.

Definición de troquelado

Se trata de una técnica que se pone en práctica gracias a la acción de una máquina llamada troquel. Este dispositivo se encarga de cortar, estampar y dar forma a distintos tipos de materiales como cartón, metal, cuero, etc.

El troquel está constituido por dos partes (punta y prensa). Cuando estas dos piezas se unen, el punzón ingresa a la matriz y así realiza el trabajo requerido.  Ahora bien, para ahondar un poco más en el procedimiento a continuación, explicaremos a detalle cómo se lleva a cabo.

Si quieres entender el contexto completo del utillaje que hace posible este proceso, consulta nuestra guía sobre la matricería industrial, las matrices y los troqueles.

¿En qué consiste el troquelado?

El proceso da inicio con el desarrollo de un diseño en particular que requiera de hendiduras o cortes por el contorno. Para ello es necesario crear un troquel que tenga la misma forma, por lo que se usa madera en la que se marca el contorno del diseño.

Siguiendo su silueta se incrustan cuchillas que pueden variar según lo que se requiera. Existen cuatro tipos de cuchillas que son:

  • Cuchillas de corte: estas se utilizan cuando se quiere atravesar el pliego.
  • Cuchillas de perforado: se emplean si se quiere hacer un precortado, el cual será rasgado manualmente, tal como ocurre con los tickets desglosables.
  • Cuchillas de marcado: son usadas para realizar pliegues o dobleces.
  • Cuchillas de semicorte: Estas son empleadas cuando se quiera cortar una parte del pliego, como, por ejemplo, para hacer etiquetas.

Una vez que se haya realizado el troquel, el mismo es introducido en la troqueladora que se encarga de presionarlo sobre el papel y así conseguir el corte, semi-corte, pre-cortado o marcado deseado. Hay que tomar en cuenta que el coste de este proceso puede variar dependiendo de qué tan complejo sea el diseño y de la dificultad del troquelado.

Tipos de troquelado

Existen dos tipos de troquelado (plano y rotativo). El troquelado plano, tal como su nombre lo indica consta de un perfil plano y una base de metal que realiza un movimiento perpendicular a la plancha por lo que se consigue un corte realmente preciso. Se suele emplear cuando se trata de series pequeñas.

Por otro lado, está el troquelado rotativo, que cuenta con un troquel cilíndrico y una base opuesta fabricada con un material moldeable. Aquí ocurre todo lo contrario que con el troquelado plano, puesto que el movimiento es continuo, por lo cual el corte no es tan preciso. Esto se debe principalmente a la forma en que las cuchillas penetran la plancha, haciéndolo de manera oblicua. Este tipo de troquelado se utiliza sobre todo en fabricaciones de gran volumen, donde la repetitividad del proceso y la continuidad de producción son factores clave. En estos entornos, es habitual trabajar con sistemas pensados para automatizar y encadenar varias operaciones sobre la pieza, como ocurre con una máquina transfer.

Aplicaciones del troquelado

Esta técnica es muy versátil, puesto que se puede utilizar para distintos fines. Dichas aplicaciones son las siguientes:

  • Partido: para realizar cortes en dos o más piezas.
  • Perforado: se emplea para hacer un punzado de diversos orificios.
  • Lancetado: es aplicado para permitir que las piezas tengan un saliente sin tener que quitar material.
  • Muescado: se utiliza para remover piezas o formas.

Como habrás podido observar es posible usar este método para diversas aplicaciones, pero ¿Cómo se utiliza el troquelado a nivel industrial? En este caso, son muchas las compañías que requieren del servicio de una empresa de troqueles como, por ejemplo, en la industria del cartón, donde se necesita del uso de este método para la fabricación del cartoncillo.

También suele utilizarse en la industria del calzado, donde especialmente se aplica el troquelado plano. Aquí se utiliza un fleje de acero que se ubica de forma perpendicular a la piel, la cual reposa encima de una superficie plana.  Por último, se utiliza para la industria del metal, tanto en piezas pequeñas como en piezas de gran tamaño. Generalmente, las piezas metálicas deben mantener un mismo grosor para no comprometer el material durante el proceso. La ventaja del troquelado es que permite obtener un acabado específico mediante troqueles especiales, aunque para ello también es importante elegir entre los distintos tipos de chapas metálicas según la aplicación de la pieza.

Si buscas información en francés sobre este proceso aplicado a la chapa metálica, puedes consultar nuestra guía sobre el poinçonnage métal.

En definitiva, el troquelado sigue siendo un proceso clave cuando se busca dar forma, cortar o estampar materiales con precisión y repetitividad. Su valor industrial no depende solo del corte en sí, sino también del diseño del troquel, de la configuración del proceso y del tipo de producción que se necesita alcanzar.
Por eso, entender cómo se aplica el troquelado en cada caso es fundamental para elegir la solución más adecuada según la pieza, el material y el volumen de fabricación.

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